Era una mañana primaveral,Margarita se había levantado temprano, encendió el radio y comenzó a preparar el desayuno al ritmo de Dancing Queen. Solo esperaba sorprender a su madre con el desayuno y el fregadero limpio, por que como en toda casa normal a nadie le gusta lavar los platos, solo era cuestión de agarrar valor y entrar en ese mundo de losa y restos de salsas pegadas.
Hola cariño, que haces? - Buenos días mamá ya está el desayuno- invito Margarita a su madre quien entró a la cocina en una bata floreada victima del olor a wafles y café.Se sentaron a la mesa en silencio y comenzaron a comer de fondo ya se escuchaba Nothing compares to you, de pronto Marisol comenzò a llorar.
- Extraño tanto a tu hermano hace dos años se fue y no hemos sabido nada de el, ni una pista, ni una llamada
no se si es feliz, o si ya ni siquiera està vivo-. Margarita hizo a un lado el plato y tomò la mano de su madre,quien empezò a decaer desde que Julio desaparecio sin dejar rastro. - Yo tambien lo extraño no hay un dìa que no piense en el, en el que no espere desesperadamente una pista por parte de la policia. Pero mamita no podemos derrumbarnos. Terminron de desayunar en silencio Marisol y apenas probò vocado. - Iré a bañarme- susurrò y se fue escaleras arriba. Margarita recogiò los platos y los puso en el fregadero para lavarlos despues, saliò al porche se sentò en el escalòn e hizo un esfuerzo por no hacer segunda a su madre.
-¿Por que?- siempre fue la pregunta -¿Que hicimos?- siempre recordaba a su hermano, cuando jugaban en la calle,cuando la defendió del chico mas molesto de la escuela, cuando jugaban videojuegos,eran inseparables, como todo mundo peleaban pero siempre terminaban viendo la tele mientras comian frituras y jugo o dormidos en el sofá. Desde que su padre se fue buscando algo mejor y no regresò Julio tomò el papel de hombrecito de la casa y asi fue hasta hace dos años.
No he pensado en el titulo pero es la primera parte de algo.
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